Editorial
por Josep Devesa

EL FÚTBOL-BASE NO ES UN RING

Quisiera hacer un alto en el análisis sobre el Júpiter que hago habitualmente en esta sección para hablar de un tema que afecta no ya a todo el fútbol catalán, sino a prácticamente todo el fútbol mundial: La violencia en los partidos de fútbol-base.

En las últimas semanas hemos asistido a la presencia de noticias en casi todos los medios de comunicación que hablaban de graves incidentes protagonizados por padres en estos partidos: En Canarias, en Argentina, en Andorra, en Mallorca... y la dantesca escena se repite más veces de lo que dicen los periódicos: Por ejemplo, hace unos días tuvo lugar una batalla campal en las instalaciones del Sant Martí-Condal, un campo muy cercano a la Catedral Grisgrana. Era un encuentro de juveniles, y se vieron involucrados tanto jugadores, familiares, público, ¡e incluso gente que pasaba por la calle! Cuatro coches de los Mossos d'Esquadra se personaron en el lugar y hubo almenos un detenido, aparte de varios heridos. No ha salido en los medios, quizás porque nadie lo grabó con el móvil como hicieron en Andorra y Mallorca, pero ocurrió. Y seguirá ocurriendo en todos los campos. Incluso La Verneda ha tenido algún altercado en estos partidos en algún momento.

Una actitud tan violenta de entrada cuesta de entender, y especialmente si son niños los que están jugando a fútbol en ese momento, pero creo que se juntan diversos factores desencadenantes de estas situaciones:

En primer lugar, el amor padre-hijo. Normalmente, el amor extremo de los padres hacia sus hijos y el profundo orgullo que sienten hacia ellos es muy positivo, obviamente. Pero en ocasiones puede hacerles creer que su hijo es el futuro Leo Messi, el futuro Gareth Bale o el futuro Raúl Tamudo. Y eso es peligroso, porque contribuye a una mayor radicalización del padre hacia su hijo y en la pérdida de la objetividad.

En segundo lugar, el concepto erróneo que tienen muchos padres de que su hijo está compitiendo. No es cierto. Tu hijo no está compitiendo. Competirá cuando llegue al fútbol amateur, si llega. Pero ahora no. Ahora se está divirtiendo y está aprendiendo a jugar al fútbol. El resultado, en estos partidos, es lo de menos. Pero muchos padres no lo ven así y eso también es una fuente de problemas: Son excesivamente exigentes con su hijo, se enfadan con él y le gritan consignas erróneas en el campo que confunden al niño, ya que la mayoría de las veces no concuerdan con lo que les dice el entrenador.

En tercer lugar, se traslada la pasión futbolística de los partidos "de mayores" al partido de los niños y no tiene nada que ver. Como decía antes, hay que recordar que no están compitiendo, sino divirtiéndose y aprendiendo. Eso les hace ser excesivamente vehementes e irrespetuosos con el equipo contrario y con el árbitro, y ahí es donde chocan frontalmente con los padres del otro equipo... y ya la tenemos liada.

Yo personalmente soy partidario de atajar estas actitudes de una forma muy severa, ya que estamos hablando del bienestar de niños y chavales. Tan severa como que prohibiría la presencia de adultos en estos partidos. Que se jueguen todos sin público. A puerta cerrada. Al fin y al cabo, los clubes no cobran entrada en estos partidos, con lo que no ganan nada teniendo público en las gradas. Los padres podrían dedicar el tiempo a cosas más constructivas y los niños jugarían más tranquilos, sin la presión añadida de saber que sus padres les están viendo. En definitiva, todas las partes saldrían ganando. Creo, sinceramente, que esa sería la manera de atajar el problema de raíz, y no haciendo campañitas de concienciación que no sirven para nada. Porque los padres ya saben todos ellos que tienen que comportarse, pero cuando están en la situación no lo recuerdan. Por lo tanto, hay que aplicar medidas más drásticas.

Esperemos no tener que volver a ver más imágenes de peleas multitudinarias en partidos de fútbol-base, de gente que confunde un juego de niños con un ring de boxeo. Pero me temo que no será así y que volveremos a ver casos en las próximas semanas. Una pena, sobretodo para los chavales.

Josep Devesa
Fundador y Director de PlanetaJupiter.com


ARTÍCULOS ANTERIORES:

Mar 2017: Conformismo o ambición
Feb 2017: Lo que no entiendo del JÚPITER actual
Dic 2016: Lo que no entiendo del fútbol actual
Dic 2016: PlanetaJúpiter se amplía

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar