EDITORIAL: El Torneig d’Històrics, un referente

Hoy se inicia lo que ya es un clásico de cada verano, sobretodo para los amantes del fútbol catalán. El Torneig d’Històrics. Uno de los torneos veraniegos más prestigiosos que enfrenta a 12 equipos, la mayoría de ellos con mucha solera y tradición histórica.

Somos muchos los que intentamos no perdernos esta cita anual, que también sirve como punto de encuentro entre periodistas, bloggers, medios, deportistas y aficionados al bello deporte del balón en el ámbito catalán. Yo personalmente siempre intento que no coincida con mis vacaciones laborales, cosa que casi siempre consigo. Aunque eso sí, la mayoría de los años es “fregant el pal”, como se suele decir. No me coincide por cuestión de días o incluso horas.

Siempre he pensado, y todavía pienso, que es una gran iniciativa el llevar a cabo este torneo, que hoy en día goza de gran prestigio a todos los niveles. No solo por lo comentado anteriormente, sino también porque siempre he creído positivo (sobretodo de cara al espectador) que los clubes de estas categorías puedan jugar otras competiciones aparte de la liga, y tomándoselas en serio. La posibilidad de ganar otros títulos importantes, aparte de la competición de liga, debería ser un aliciente para cualquier club que se precie.

Dicho así parece sencillo, pero no lo es en absoluto. Un ejemplo lo tenemos en la Copa Catalunya. La Federació Catalana lleva años intentando que los clubes se tomen en serio su participación en la Copa. Y aunque se han hecho algunos avances, sigue estando lejos de ser una competición que guste a los clubes. Algunos incluso llegan a renunciar participar en ella, argumentando diferentes motivos. No sé si esto ocurrirá también en otras comunidades autónomas, o regiones de Europa, pero lo cierto es que es un poco desilusionante.

Hace un par de años, corrió el rumor de que desde ciertos sectores de alguno de esos clubes históricos se proponía la creación de una Copa Barcelona que enfrentase, una vez concluída la temporada de liga, en junio, a los equipos más importantes de la Ciudad Condal. Corrió por ahí incluso el formato de competición: Los doce mejores equipos, desde Segunda B para abajo, se dividirían en 3 liguillas de 4 equipos cada una. Los ganadores de cada grupo y el mejor segundo, jugarían las semifinales a ida y vuelta, y luego la final en el Estadio de Montjuïc. La idea era muy buena, sobretodo para prolongar el espectáculo futbolístico más allá de la liga. Pero por las razones que fuesen, no llegó a concretarse.

Enmedio pues, de tantos intentos por crear competiciones paralelas atractivas para estos clubes modestos, reconforta ver cómo el Torneig d’Històrics aguanta el tirón y sigue gozando de gran popularidad y aceptación por parte de todos. El mérito de ello es, sin duda, de los organizadores. Personas cuya ilusión por su trabajo y por el mantenimiento del torneo es su principal motivación, y que sé de buena tinta que se las tienen que ver de todos los colores, pero lo logran. Ahí están, presentándonos año tras año un Històrics que siempre es un poco mejor que el anterior. Realmente, tiene mucho mérito, y quisiera expresar desde estas humildes líneas mi gratitud por ello y mi más sincera felicitación y ánimo a que sigan con su labor.

Visca el Júpiter, visca el Torneig d’Històrics i visca el futbol català!

Josep Devesa
PlanetaJupiter.com